Jul 212010
 

 Fuente: Marcha Mundial de las Mujeres

Vivimos el final del planeta, es el capitalismo desde sus orígenes y su actual modelo neoliberal quienes nos llevan hacia esa hecatombe mundial, la degradación ambiental y la experimentación genética en la mayoría de veces letal para el ser humano, la emisión de gases de efecto invernadero, el uso de combustibles fósiles, el fomento a la agricultura industrial, son la evidencia inevitable del colapso de nuestra Madre Tierra.

Existe una fuerte disputa entre los inversores capitalistas y millones de familias campesinas e indígenas, primero porque los consorcios multinacionales promueven el acaparamiento de tierras, la privatización del agua y las semillas para los agros negocios, mientras para los campesinos (as), indígenas, pescadores/as, estos son elementos esenciales para la producción campesina y en vez de privatizarlos deben ser bienes comunes.
El modelo agroexportador dedica muchos recursos para el desarrollo de procesos de privatización del agua, el acaparamiento de tierras, el aumento de la explotación minera, los embalses, la concentración de las semillas,

No se puede cambiar el actual sistema sin destruir el viejo modelo, la única forma de romper con las estructura de este régimen de terror y muerte, es mediante las alianzas, la promoción de una real y verdadera Reforma Agraria, el Buen Vivir y la Soberanía Alimentaria, convencidos que una agricultura con campesinas (os) es la única garantía para enfriar el planeta.

Los diferentes movimientos sociales  aglutinados en las redes Internacionales: La Marcha Mundial de Las Mujeres MMM, La Vía Campesina y Amigos de la Tierra  América Latina y el Caribe expresamos que:

Nos articularnos regionalmente, para enfrentar juntos y juntas las diferentes  amenazas encubiertas, en los Tratados de Libre Comercio,  Acuerdos de Asociación e Inversión, en contra del  desarrollo económico y tecnológico.
Promovemos la acción conjunta por el Tratado de Comercio de los Pueblos y la propuesta de los movimientos sociales por el ALBA.

Luchamos por la Soberanía Alimentaria y Energética, por el derecho de las campesinas, campesinos, indígenas, pescadores/as artesanales, consumidores/as: a la tierra, a las semillas, a compartir sus conocimientos ancestrales, a fortalecer las experiencias en economías solidarias del cuido y autocuido, en armonía con la Madre Tierra.

Por el derecho y el acceso de todos y todas al agua potable, por los territorios libres de transgénicos y de trasnacionales, contra la militarización y la criminalización y de violencia hacia las mujeres. Resistimos y confrontamos a la Minería Metálica, a las  Represas, al Acaparamiento y concentración  de Tierras, a los Monocultivos, a los Agrocombustibles, a los Agrotóxicos, a la comida chatarra.

Impulsamos el Movimiento de Víctimas y Afectados/as por el Cambio Climático, denunciamos fuertemente las falsas soluciones como los créditos de carbono, REED y Mecanismos de Desarrollo Limpio a favor de las corporaciones.  Asumimos  nuestro compromiso con el  Acuerdo de los Pueblos que surgió en Cochabamba e insistiremos para descarrilar la Conferencia Internacional de Cambio Climático (COP16) en Cancún 2010.

Ratificamos nuestro compromiso de asumir la equidad e inclusión de género y jóvenes como un eje transversal de nuestro trabajo y acción conjunta, además de visualizar la lucha de los derechos de las mujeres y los jóvenes.

La crisis actual también es una oportunidad, solo juntos y unidos podemos crear nuevas formas de sobrevivencia, solidaridad, sustentabilidad  y soberanía, construir alternativas para los pueblos y desde los pueblos con la  Madre Tierra para el Buen Vivir y por los  bienes comunes en nuestros territorios.

DECLARAMOS:

Nuestra absoluta oposición al Acuerdo de Asociación entre Centro América y Unión Europea (ADA), la implementación del CAFTA y  a la agenda parlamentaria en los congresos centroamericanos que promoverán los TLCs y los préstamos de los Organismos Financieros Internacionales (BM,BID,BCIE,FMI).

Ratificamos nuestra resistencia y campaña centroamericana contra el Libre Comercio y los ADAs, que incrementan las asimetrías y las desigualdades y profundizan la mal distribución de la riqueza, convocaremos a la unidad en la acción a otras redes regionales, partidos políticos antineoliberales y movimientos sociales que asuman nuestra visión anticapitalista, antiimperialista y antipatriarcal.

Rechazamos las nuevas tecnologías que nos quieren imponer las trasnacionales, para profundizar su dominio sobre los pueblos y la naturaleza, tales como los transgénicos,  las nanotecnologías, la ge- ingeniería y la biología sintética (organismos vivos artificiales); que promueven y generan los agro-combustibles, sustancias industriales y las plantaciones de monocultivos para la agro exportación en nuestra región.

Denunciamos la política neoliberal mesoamericana de los agronegocios que impulsa los agrocombustibles en la región como la gran solución a la sustitución de combustibles fósiles, beneficiando a las grandes oligarquías agroexportadoras.

Declaramos el 28 de junio el día de Acción Directa contra el Golpe de Honduras, apoyando al Frente Nacional de Resistencia, globalizando  la solidaridad contra  la criminalización e intimidación a los movimientos sociales en la región.

Proponemos construir las soberanías de los pueblos con los pueblos, y el desmantelamiento de las corporaciones en nuestros territorios, como por ejemplo las empresas extractivas, semilleras, de energía, infraestructura y organismos de la conservación que mercantiliza la naturaleza.
Nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Adaguan (Honduras) que ya están sufriendo los impactos de los agronegocios (desplazamiento, muertes, represión y militarización).

Establecemos una agenda de acción política conjunta en Mesoamérica para la Resistencia, la Movilización y la Transformación, globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza, continuaremos marchando, hasta que todas y todos estemos libres.

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